Aprendizaje longitudinal y horizontal,
posición fetal
para poder salir del útero de la vida.
Mezcla de colores y conceptos,
es decir,
más colores que conceptos.
Axiomas geométricos
y geometrías solidas.
Partiduras y oído
es decir ,
más oído que partiduras.
Literatura y números que tardaron en revelarse,
esquemáticas síntesis
pensando concluir la competitiva carrera
de la aburrida vida estudiantil.
Estupor infinito
alrededor de arquétipos y lenguajes divinos,
otra lógica y otra matemática,
ya no aprendí más
a contar.
Progresiva revelación de la vida
del tiempo sin principio y de los principios sin tiempo,
colores y sabores a biodiversidad universal.
Historia grávida,
y paridas sabidurías,
rostros y más rostros,
acontecimientos y más acontecimientos.
Nadie me indicó por donde,
mis manos aprendieron
y toqué las formas,
volvió a hablar la matemática y la química y la física
mientras la historia seguía revelando
y el misterio se volvió proceso de ancestral alquimia humano-divina.
Perdí mis papeles,
no tengo la síntesis oficial de la burocracia que selló mi curriculum,
sólo la suma de los factores infinitesimales,
átomos y células
sutíl cartílago
del espacio cotidano
donde participo
como una de tantas y tantos
del parto de la vida.
(San Juan de Puerto Rico julio 2004)